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Rendirse en natación no es una opción

Por 4 de febrero, 2021 Sin Comentarios
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Si de talento y perseverancia se trata, aquí tenemos una nadadora que se sobrepuso a los desafíos de la pandemia. La joven nacida en Asunción, de 17 años, es otra de las nadadoras destacadas en el plantel de natación del club Olimpia y a quien sus profesores no se cansan de nombrar cuando les preguntamos por atletas destacados.
Prácticamente se ha pasado su niñez y adolescencia nadando, ya que lo hace desde hace once años y los últimos tres fueron en la nación franjeada.

El 2020 fue para ella, como para muchos otros atletas, un año para el olvido con la llegada de la pandemia y el cierre de los espacios de entrenamiento.
El inicio del año parecía prometedor, se encontraba en buen estado físico y con motivación para las competencias programadas. Pero… llegó marzo y todo cambió. Con la llegada del coronavirus al país, sus entrenamientos se vieron suspendidos durante 3 meses lo que llevó a una profunda desmotivación hacia la disciplina y la incertidumbre de no saber cuándo volvería al agua, por lo que también consideró la idea de simplemente dejar de nadar. En mayo, una luz de esperanza llegó via whatsapp y leyendo noticias locales: pronto iban a reactivarse los entrenamientos, bajo estrictos protocolos sanitarios… Y finalmente, el 15 de junio la natación fue la primera disciplina que volvió a entrenar de manera oficial.
En el CAN los primeros nados fueron en cámara lenta, el cuerpo estaba aún adormecido por la larga pausa, por tanto, los entrenamientos no podían ser demasiado exigentes. Sin embargo, como un atleta que quiere ir a por más, poner a punto su cuerpo y condición física era una exigencia personal prioritaria. Rendirse ya no era una opción

Tal fue el esfuerzo logrado que para la primer competencia de noviembre, las mejoras fueron notorias. En diciembre el cambió fue notorio, su mentalidad era diferente y la motivación del equipo fue fundamental para bajar sus tiempos en competición, logrando así sus mejores marcas.

‘’Jamás me imaginé que en ese momento, luego de una larga pandemia, iba a bajar mis tiempos, siendo que eran marcas que venían arrastrando desde hacía muchísimo tiempo. Me sentí orgullosa de mí misma, de poder levantarme y volver a poner en condiciones mi estado físico. Fue espectacular la sensación’’.

Su última mejor marca personal fue en el Torneo Nacional de 3ra etapa logrando en los 200 metros de espalda un tiempo de 2:32:19, quedando así primera en la final. Y es precisamente el estilo de espalda el que prefiere y en el cual se siente más cómoda. Como pez en el agua, sobre todo porque nunca antes pensó en hacer otro deporte que no fuera natación.
Luego de un largo 2020, el 2021 resulta sin duda más prometedor. Con entrenamientos que ya son diarios, todas sus energías apuntan a clasificar al sudamericano juvenil y al panamericano juvenil.

 

 

 

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